martes, 21 de septiembre de 2021

EL GRITO DE DOLORES

Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber El “Grito de Dolores” se considera el acto con que empezó la guerra de independencia en México. Así se llama porque fue el llamado que hizo el cura Miguel Hidalgo y Costilla para levantarse contra el gobierno de la Nueva España en la madrugada del 16 de septiembre de 1810. El pueblo se llamaba Dolores y había sido la fiesta patronal, pues el 15 de septiembre se festeja a Nuestra Señora de los Dolores. Por ese motivo había muchos habitantes del pueblo y de sus cercanías que acudieron al repique de campanas. Con motivo de la fiesta de la Virgen de los Dolores, el Papa Francisco, que se encontraba en Eslovaquia, invitó a mirar a María como modelo de fe. Cuando presenta a su hijo en el Templo, Simeón le dirá: «Este niño está puesto para que muchos caigan y se eleven en Israel, y como un signo de contradicción. Y a ti una espada te atravesará el alma» (Lc 2,34). Tener fe, ser fiel, a veces no es fácil. Como dice el Papa: “no se puede reducir la fe a azúcar que endulza la vida. No se puede. Ha venido para llevar luz donde hay tinieblas. Por eso las tinieblas luchan siempre contra Él”. Jesús es signo de contradicción, pero hemos ser firmes. Ante Jesús no se puede permanecer tibio, no se puede. Acogerlo significa aceptar que Él desvele mis ídolos, las sugestiones del mal; y que sea para mí resurrección, Aquel que siempre me levanta, que me toma de la mano y me hace volver a empezar. 2) Para pensar En el arte religioso, suele representarse a la Virgen de los Dolores, Mater Dolorosa, con un corazón traspasado por siete espadas, que significan los siete dolores que nos relatan los Evangelios que padeció. Cuenta san Alfonso María de Ligorio que en el norte de Italia, a principios de 1830, había un joven que solía visitar una iglesia donde se veneraba una imagen de la Santísima Virgen de los Dolores, traspasada por siete espadas en su corazón. Una noche el joven cometió un pecado mortal. Al día siguiente volvió a visitar el templo. Y al ver la imagen de la Virgen, se sorprendió al ver, en lugar de siete, ocho espadas en el Corazón de la Santísima Virgen. Entonces oyó en su interior que una voz le decía que por su pecado había agregado una espada más. Arrepentido acudió a confesarse por el dolor causado a su Madre. Los dolores de la Virgen fueron debidos por el sufrimiento de su Hijo, que cargaba sobre sí los pecados de la humanidad. Así como Jesús fue desgarrado en la carne, María fue desgarrada en el alma. No obstante, María Dolorosa permaneció al pie de la cruz con gran sufrimiento, pero con la fe en que su Hijo Dios transforma el dolor y vence la muerte. 3) Para vivir Como cristianos, no ha de asombrar que también seamos “signos de contradicción” en el mundo. No se trata de ser hostiles, dice el Papa Francisco, sino de saber mostrar con la propia vida la belleza del Evangelio, de ser tejedores de diálogo donde las posiciones se endurecen, de hacer resplandecer la vida fraterna allí donde a menudo hay división y hostilidad, de difundir el buen perfume de la acogida donde el egoísmo predomina y de proteger la vida donde reina la lógica de la muerte. Así, será una fe viva. (articulosdog@gmail.com)

viernes, 17 de septiembre de 2021

PARA QUE EL TRABAJO PROFESIONAL SEA FECUNDO Y EFICAZ

Raúl Espinoza Aguilera, @Eiar51 Con cierta frecuencia nos encontramos con personas que nos dicen que en su trabajo cotidiano experimentan aburrimiento, monotonía, rutina, pereza y ante un resfriado, un ligero desajuste estomacal o una pequeña desvelada dejan de ponerle intensidad a su actividad y comentan que no saben cómo superar esos obstáculos. Conviene recordar que la personalidad humana posee razón y fuerza de voluntad al igual que los sentimientos. Es verdad que los estados de ánimo pueden ser volubles y tener altas y bajas, pero la fuerza de voluntad es la que debe imperar para vencer dichas dificultades. Por ello, hay que decidirse a enfrentar esa pasajera desgana con fortaleza y determinación, porque como dice el proverbio chino: “son meros tigres de papel”. El célebre político inglés, Winston Churchill toda su vida padeció de una fuerte depresión nerviosa a la que denominó “su perro negro”. Pero comenta que en cuanto comenzaba a escribir un discurso o a redactar un artículo para la prensa o un nuevo capítulo para su próximo libro, recobraba la ilusión y terminaba bien su día. Satisfecho se decía así mismo: “Hoy he vencido a mi perro negro”. Los trabajos que nos parecen arduos para poder realizarlos y que imaginamos que son como una especie de montaña, en cuanto nos concentramos en irlos resolviendo uno a uno, con paciencia y serenidad, nos damos cuenta que no son tan difíciles de resolver como inicialmente no daba esa impresión. Al comenzar el día, conviene trazar un pequeño plan de los quehaceres prioritarios a realizar porque hoy en día es muy fácil evadirlos con tanto distractor, como el celular o las redes sociales, y se cae en el peligro de avocarse en asuntos secundarios, cuando lo importante -como se dice en términos taurinos- es “entrarle al toro por los cuernos”. Si no se sabe enfrentar lo que es prioritario y se pospone lo importante un día y otro día, de poco habrán servido esas jornadas. ¿Y los asuntos muy urgentes? Lo muy urgente debe de esperar porque una decisión precipitada puede llevarnos fácilmente a equivocarnos y podría tener serias consecuencias para la institución donde se labora. Dicho en otras palabras, esos asuntos conviene estudiarlos con calma para proponer la solución más acertada. También en el trabajo debemos de ponernos metas realistas y optimistas porque caminar sin metas es como “tirar golpes al aire”. Una meta es un camino trazado, pensado y bien reflexionado. Es interesante el ejemplo de Cristóbal Colón que buscando una ruta marítima hacia las Indias Orientales (Filipinas, China, India) encontró algo mucho mejor: el descubrimiento del Continente Americano. Tuvo una travesía muy accidentada en la que perdió el rumbo, pero luego lo recuperó. Por momentos los de la tripulación querían amotinarse, adueñarse de la nave y regresar a España. Colón los persuadió que ya estaban cerca de tierra firme y eso les animó. A los pocos días, con aquel inolvidable grito del marinero Rodrigo de Triana: “¡Tierra a la vista!”, llegaron a la primera isla perteneciente a Santo Domingo y Haití que Colón le puso el nombre de “La Española”. Ahí los nativos le informaron que más adelante encontrarían la tierra firme del inmenso continente recién descubierto. El ejemplo que nos dio Colón fue que siempre siguió adelante con optimismo, sin desánimos y, desde luego, su esfuerzo valió mucho la pena. Regresó con los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, para notificarles de su importante hallazgo y que era importante organizar nuevas expediciones para conocer la dimensión de los nuevos territorios. Otro aspecto destacado en el trabajo consiste en aprovechar bien el tiempo, viviendo en primer lugar la puntualidad para rendir al máximo. Conocí al Dr. Carlos Llano Cifuentes, fundador del IPADE y la UP. Me llamaba mucho la atención que cada año publicara un nuevo libro. Un día le pregunté que cómo se organizaba para lograr ese importante logro en medio de tanto quehacer que tenía. Me respondió que evitaba perder su tiempo en internet, y que, si lo usaba, iba directo a encontrar la información que requería. Vivía el mismo criterio con respecto a las revistas y periódicos. Me comentaba que los capítulos de sus libros los iba elaborando cuando los fines de semana subía los montes circundantes a la Ciudad de México –que era su gran afición- y al volver de regreso a su casa, anotaba las ideas centrales sobre lo que había reflexionado. De esta manera iba desarrollando y madurando su nuevo libro. Después elaboraba un borrador general de su publicación y finalmente se lo entregaba a un corrector de estilo. Por otra parte, nos encontramos con “minutos heroicos” que debemos de vivir durante el día. Tanto al momento de iniciar la jornada como al concluir a tiempo para atender a la propia familia, que es otro importante trabajo que tenemos entre manos para dedicar el tiempo necesario a la esposa y a la atención de los hijos. Con ella, escucharla y cambiar las impresiones del día; ayudar a los hijos en sus tareas escolares; contribuir en las labores cotidianas del hogar. Otro “minuto heroico” es aprender a ir a descansar a la hora conveniente, de tal manera que se duerma el tiempo necesario para comenzar el día siguiente con nuevos bríos. En medio de todo, imprimir alegría y buen humor a nuestra labor diaria, de tal manera que se desee retornar con ilusión para sacar adelante las metas planeadas y contagiar de esa visión positiva a los colegas de la oficina. Con este enfoque, el trabajo jamás se considerará como un “peso insoportable” que hay que cumplir, sino como un gustoso quehacer que nos llena de entusiasmo y satisfacción.

lunes, 13 de septiembre de 2021

¿QUÉ HA HECHO LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE MÉXICO?

Por Jorge Adame Goddard Ha hecho una gran injusticia al autorizar que matar a un ser humano en el vientre de su madre es un acto lícito, conforme con la constitución mexicana. Por supuesto que no lo dicen así, ni los ministros, ni quienes los apoyan. La maldad no se proclama abiertamente. Se dice que la Corte ha despenalizado el aborto o, como dice el comunicado de prensa, que ha declarado inconstitucional la criminalización del aborto. Esto significa que la Corte afirma que el aborto no es un delito, y por eso prohíbe que se castigue. ¿Qué ocurriría si las Corte prohibiera que se castigue el homicidio? ¿Acaso no habría más homicidios? Eso mismo sucederá con el aborto: habrá más abortos, que no son más que homicidios de niños no nacidos. Que el aborto es un homicidio es algo que saben muy bien quienes abortan: no quieren sanar el cuerpo de la mujer, quitándole un quiste o algo por el estilo, lo que quieren es evitar que nazca el niño, y para eso lo destruyen mientras está en el vientre, totalmente indefenso. La Suprema Corte mexicana ha dicho que eso es lícito, que la constitución mexicana lo protege. Falta que emita la sentencia, en la que se podrán ver los argumentos en los que funda esa interpretación, y el alcance que tendrá. De los once ministros, los diez que asistieron a la reunión la aprobaron. El ministro Pardo Rebolledo, que en otras ocasiones ha defendido al no nacido, no asistió, presumiblemente, para no ser parte de esa decisión, de la cual los ministros tendrán que dar cuenta al Autor de la Vida.

¿SÉ QUIEN SOY? LA DIGNIDAD HUMANA BIEN FUNDAMENTADA

Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber Un hombre inconsciente y herido por dos balas en la espalda que flota a la deriva es rescatado en el mar por un barco pesquero, pero al volver en sí desconoce su identidad, no sabe ni cómo se llama. Así comienza una película famosa llamada “Identidad desconocida” (The Bourne Identity, 2002). Durante la trama el protagonista intentará ir descubriendo quién es él mismo y por qué lo quisieron matar (y siguen intentándolo). Para todos es fundamental saber quiénes somos, cuál es nuestra identidad, pues es lo más personal. El Papa Francisco, continuando su reflexión, en base a la carta a los gálatas, señala que con el bautismo recibimos una nueva identidad: ahora ya se es hijo de Dios en Cristo. Nos previene el Papa para que nos mal acostumbremos a considerar nuestra filiación divina, pudiéndose olvidar su inmenso valor. Gracias a que somos hijos de Dios, nuestra dignidad se vio enriquecida grandemente. 2) Para pensar Un niño de siete años cambió de colegio al tener sus padres que cambiar de ciudad. Su madre lo veía más alegre y le preguntó si le gustaba su colegio. Su hijo le contestó que mucho más que el anterior. Su madre le preguntó por qué le gustaba más. “Es aquí sí me llaman por mi nombre”, contestó. Su mamá le preguntó: “¿Y cómo te llamaban en el anterior”. Su hijo le explicó: “Me llamaban «el siguiente≫”. El nombre es la señal de nuestra identidad, lo que nos distingue. Ese nombre se nos asigna en el bautismo, es el “nuevo” nombre del hijo de Dios. Siempre es bueno recordar de forma agradecida el momento en el que nos convertimos en hijos de Dios, el de nuestro bautismo. El Papa preguntó en la audiencia quién sabia la fecha de su bautismo, pues es la fecha en la cual hemos sido salvados y convertidos en hijos de Dios. Y si no se conoce la fecha, aconsejó preguntar a quienes la conocen: al padrino o madrina, al padre, a la madre, al tío o la tía… y cada año recordar, y celebrar, esa fecha de nuestro nuevo nacimiento. 3) Para vivir Se puede hablar de una filiación general que afecta a todos los hombres y las mujeres del mundo al ser hijos e hijas del único Creador. Pero san Pablo nos habla de la filiación «en Cristo». Esta es la novedad y diferencia: con el bautismo somos hijos “en Cristo”. Participamos de la redención de Cristo, es decir, gracias a su muerte y resurrección, somos perdonados y reconciliados con el Padre. Y esa unidad con Cristo forma la Iglesia. El no bautizado, permanece con el pecado original y no puede participar de los demás sacramentos. El bautismo, por tanto, no es un mero rito exterior, no es sólo un acontecimiento social, sino que transforma a la persona en su ser más profundo e íntimo, se posee una vida nueva, una nueva identidad, nos hace hermanos en Cristo, y por ello nos permite invocar a Dios con el nombre “Abbà”, es decir “papá”. Por ello San Pablo señala que ya no hay diferencias en dignidad entre hombre o mujer, entre libre o esclavo… Hay una profunda unidad e igualdad entre todos los bautizados. Mujer y hombre tienen la misma dignidad: Todos somos hijos e hijas de Dios. Es decisivo vivir sabiendo quiénes somos y redescubrir la belleza de ser hijos de Dios. (articulosdog@gmail.com)

jueves, 9 de septiembre de 2021

LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO SIGNIFICA LICENCIA PARA MATAR A UN INOCENTE

Raúl Espinoza Aguilera El pasado 7 de septiembre la Suprema Corte de Justicia declaró que es inconstitucional penalizar el aborto Y que cada mujer puede decidir abortar cuando le plazca. El Ministro Luis M. Aguilar afirmó que “Nunca más una mujer deberá de ser juzgada penalmente (por abortar). Me vinieron a la mente las letras de un par de canciones del Premio Nobel de Literatura 2016, Bob Dylan. Una es su melodía “Licencia para matar” en que dice: El hombre piensa que porque gobierna la tierra / puede de hacer lo que le plazca. / Y si las cosas no cambian pronto, lo hará. / ¡Oh, el hombre ha inventado su perdición! / Y en la canción “Señores de la Guerra” también afirma: Ustedes han sembrado el peor de los miedos / que jamás se hayan lanzado; / el miedo a traer hijos al mundo. / Han amenazado a mi bebé / cuando todavía no ha nacido / y ni siquiera tiene un nombre. / Y es porque ustedes no valoran / la sangre que corre por sus venas. / Sin duda, el 7 de septiembre quedará en la historia de nuestro país como un día de luto nacional porque se ha dado carta abierta para que las mujeres destruyan al hijo que llevan en sus entrañas. Considero que los Ministros de Suprema Corte no se han percatado a fondo de las dimensiones trágicas de esta decisión que han tomado. Porque el hecho de que un matrimonio conceda la aprobación para que un médico destroce la vida de su hijo equivale a una declaración de guerra de los mexicanos fuertes en contra de ciudadanos indefensos e inocentes. Es una decisión monstruosa. Esto tiene tremendas consecuencias: el acostumbrarse a matar y pensar por ser legal, es lo correcto; es decir, que está bien hecho y tiene plena aprobación. Y las generaciones venideras no valorarán la vida humana ni de los no nacidos ni de los ancianos mediante la eutanasia. Curiosamente nos horrorizamos de los sacrificios humanos que se practicaban en algunas culturas prehispánicas de nuestro continente. Pero estos abortos que se practican diariamente en muchos países del mundo –como no son “noticia” permanecen en el anonimato. Sin duda, se trata de la peor de las barbaries de la civilización actual y en la que existe una “conspiración del silencio”. ¿A este suceso del 7 de septiembre se le llamaría una “decisión políticamente correcta” en la impera “la apertura de mente” y la “postura vanguardista” como lo han hecho en otros países? Siempre me ha parecido una manipulación terminológica la frase “interrupción legal del embarazo”. Porque bajo el pretexto que es “legal”, es válida cualquier aberración. Siguiendo con esa macabra lógica, podríamos continuar con la “interrupción legal de la vida del anciano”; “interrupción legal de la vida del enfermo terminal”; “interrupción legal de la vida del demente”; “interrupción legal de la vida del ladrón”; “interrupción legal de la vida del corrupto y delincuente” y así sucesivamente. Existen instituciones, a nivel nacional, que se ocupan de brindar ayuda gratuita a la mujer embarazada tanto en el aspecto ginecológico como en el psicológico; y les proporcionan techo, comida y les enseñan modos de ganarse la vida como cursos de computación; aprenden a trabajar en un salón de belleza; también corte y confección o como cocineras, etc. Y permanecen en los albergues hasta nace el bebé. ¿Por qué entonces escoger la vía más cruel y sanguinaria? Si no se respeta el prioritario derecho que tiene todo ser humano, como es el derecho a la vida, entonces se pondrían en peligro sus demás derechos y perdería todo valor la vida humana. Con cualquier excusa se podría asesinar a una persona, como ocurrió durante la Revolución Francesa con la guillotina de Maximilien Robespierre en la llamada “época del terror”; o en los tiempos de Joseph Stalin con sus temidas “purgas” en las que murieron millones de personas. Y es que algunos grupos radicales quieren imponer “la cultura de la muerte”, pero hemos de sembrar de nuevo y sin desalentarnos “la cultura de la vida” porque somos millones de ciudadanos en todo el mundo los que amamos profundamente la vida humana.

lunes, 6 de septiembre de 2021

¿DÓNDE ESTA MI CONFIANZA? EL "FRANK SINATRA" FRANCÉS

Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber Alejandro Magno, en la antigua Grecia, tenía como pintor imperial a Apeles. Sólo a él le permitía hacerle retratos. Uno de ellos era tan perfecto que se llegó a decir que existían dos Alejandros: uno, el hijo de Filipo, y el otro, el pintado por Apeles. El historiador Plinio relata que además de su talento natural, Apeles lo conseguía perseverando en la práctica: No se permitía que pasara un día sin pintar. De ahí parece proceder el dicho latino que también se le atribuye a Cicerón, quien no dejaba pasar ningún día sin escribir: “Nulla dies sine linea” (Ningún día sin línea). San Pablo invita a perseverar en la fe a los gálatas. El Papa Francisco, continuando con su reflexión de esa carta, señala que así como los gálatas habían acogido la fe con gran entusiasmo, ahora estaban en peligro de perderla por creerse salvados sólo por sus buenas obras y no por Cristo, nuestro redentor. 2) Para pensar Hace tres años murió un famoso cantante francés del siglo XX: Charles Aznavour (1924-2018). Fue considerado el "Frank Sinatra francés". Pero su camino no fue fácil. Tuvo que perseverar y superar muchas dificultades. Su complexión no le ayudaba: Era un cantante bajito y feo al que todos despreciaban. La prensa inglesa se metía con él de forma inmisericorde y lo tildaba de AzNoVoice (Az Sin Voz). Él mismo decía: "De críticas, siempre fui bien servido. Me decían que era feo, canijo, que no había que dejar cantar a los enfermos". Pero resistió, perseveró, trabajó, tuvo una fe ciega en sus propias posibilidades y logró triunfar. Llegó a ser reconocido como el máximo exponente de la canción francesa: grabó más de 1400 canciones de las que al menos 800 fueron compuestas por él, publicó casi 300 discos, vendió más de 100 millones de discos y participó en varias decenas de películas. Es común que se comiencen proyectos con entusiasmo, pero hace falta perseverar para llevarlos a cabo. Tratándose de la fe, también es preciso perseverar en el camino, el cual no está exento de dificultades. Nuestro Señor nos alimenta la esperanza: “Pero quien persevere hasta el final, ése se salvará” (Mt 24, 13). 3) Para vivir A veces el sufrimiento, el dolor o la muerte pueden provocar una disminución de la fe. Por ello San Pablo recuerda que la Cruz es parte de la fe. Precisamente la salvación nos vino gracias a Cristo en la Cruz y no en nosotros, ni en las propias obras. San Pablo advierte que no hay que dejarse encantar por una religiosidad que se apoya solo en cumplir preceptos, pues parecería ello nos salva y no Cristo. El Papa Francisco advierte: mantengamos firme la certeza de que la santidad viene del Espíritu Santo y gracias a la redención de Jesús: esto es lo que nos justifica en sentido estricto, es decir, lo que nos hace justos frente a Dios. El Papa Francisco nos invita a preguntarnos en quién ponemos nuestra confianza: ¿En Jesucristo, crucificado y resucitado, o nos conformamos con cumplir algunos preceptos para tener la conciencia tranquila? ¿Preferimos la belleza de Cristo, o preferimos algo que nos atrae, pero después nos deja un vacío dentro? Preguntas pertinentes que nos afecta a todos y nos pueden ayudar a darle sentido a nuestro vivir. (articulosdog@gmail.com)

domingo, 5 de septiembre de 2021

UN TWEET DEL PAPA: ORACIÓN Y AYUNO POR LOS AFGANOS

Pbro. Mario Arroyo, Dr. en Filosofía. p.marioa@gmail.com Recientemente el Papa twitteo: “Como cristianos la situación en Afganistán nos compromete. En momentos históricos como este no podemos permanecer indiferentes. Por eso hago un llamamiento para que se intensifique la oración y se practique el ayuno pidiendo al Señor misericordia y perdón”. Al hacerlo manifiesta dos cosas: su fe en la oración y su preocupación por el mundo. Ambas realidades forman parte del bagaje esencial que todo católico debiera tener. En primer lugar, la confianza en la oración, y también en la oración del cuerpo, o penitencia, manifestada en el ayuno, al que nos invita el Papa. Es curioso, ahora está de moda el ayuno como forma de guardar la línea; en ese caso nos parece justificado –porque funciona-, pero en cambio, puede parecer una exageración o incluso un absurdo practicarlo por motivos espirituales. “¿En qué le beneficia a una mujer afgana que yo no tome mis huevos con jamón una mañana?” Es cuestión de fe; fe que manifiesta el Papa, finalmente es el guardián de la misma, y que debiéramos tener, o por lo menos pedir sus correligionarios. Con la oración el alma se hace “católica”, palabra de origen griego que indica “universal”. Nuestro corazón se hace universal con la oración, en la medida en que ningún sufrimiento del ser humano nos resulta indiferente. La oración hace que nuestro corazón se identifique con el de Cristo, para quien tampoco resulta indiferente ningún sufrimiento humano, no importando que se trate del sufrimiento de mujeres afganas, es decir, de otra religión y cultura. En ese caso, es poco rica una oración que se limita a pedir por las necesidades personales, poco católica, universal. La preocupación por el mundo, el querer compartir sus cargas, el no mirarlo con indiferencia -pues el asunto no es conmigo ni con los míos-, es muestra de poseer una mentalidad católica y de “sentir con la Iglesia”, para quien las preocupaciones y los anhelos de todo hombre resultan importantes. ¿Cómo se consigue? Se requieren dos hábitos: seguir las noticias –no estar encerrados cómodamente en nuestra zona de confort-, y hacer oración, para que progresivamente nuestros sentimientos se vayan configurando con los de Jesucristo. En ese sentido, una fuente importante de la oración, complementaria a las Sagradas Escrituras, son las noticias, máxime cuando son “malas”, porque nos “duelen” y nos impulsan a elevar el alma a Dios en petición de ayuda. Debería ser casi un movimiento reflejo: ante una tragedia, o una situación de sufrimiento de la cual nos enteramos, inmediatamente elevar el alma al cielo pidiendo por aquella situación o aquellas personas. Así le sucedía, con frecuencia, a san Josemaría, al que le brotaba impetuosa la oración al coger el periódico o ver el noticiero. No en vano enseñó a encontrar a Dios en medio del mundo. Es, insisto, un acto de fe: el mundo no se le ha ido de las manos a Dios; la Providencia dirige y corrige muchas veces, los tortuosos rumbos de la historia. Por todo lo anterior, al seguir el dramático éxodo de los afganos, los atentados, la tensión que reina en el ambiente, la preocupación por el futuro de un país en manos de unos fanáticos islamistas, no debería dejarnos indiferentes. Tampoco la solicitud por la pequeña, pero existente, comunidad cristiana de Afganistán. Podemos confiar en que Dios se servirá generosamente de nuestra oración para encauzar del modo más conveniente la historia, en este caso, la realidad de la Iglesia afgana y de las mujeres afganas. ¡Es asombroso pensar que Dios quiera condicionar el bienestar de todo un pueblo a la generosidad de toda una Iglesia! ¿Cómo hacerlo? Resulta sencillo, basta proponerse uno o varios días de ayuno –hacer una comida menos al día- y cada vez que nos enteremos de una noticia referente a Afganistán, pedir por esa gente. A Dios le resulta especialmente grata la oración de intercesión, máxime si es por personas que no conocemos; porque manifiesta grandeza de alma y confianza en el poder divino. Las noticias, a menudo tristes, duras, malas, deberían ser un acicate para fomentar nuestra unión con Dios, y a través de Él, con toda la humanidad doliente. Sólo así seremos realmente auténticos ciudadanos católicos, de un mundo en el que Dios no está ni ausente ni indiferente, y del cual somos protagonistas.