jueves, 21 de junio de 2018

¿CUÁNDO DECIMOS QUE EXISTE "AMOR DEL BUENO"?

Alejandro Cortés González-Báez,

En un estudio de Psicología, Fernando Sarráis, nos aclara unas ideas, que podrían parecernos simples, pero son la clave en un tema de suma importancia en el asunto del amor matrimonial.


Dado que el amor es condición de la felicidad, una actitud hacia el amor humano es una de las actitudes más importantes. Esta actitud depende de diversas experiencias vividas que desde la infancia han determinado la manera de pensar, sentir y actuar de dicha persona. 

Una de las experiencias más influyente es el ejemplo de amor de las personas de su familia. 

Si esos ejemplos han mostrado un amor verdadero, total, fiel y fuente de felicidad, la actitud que desarrollan los observadores será positiva o favorable, y les impulsará a comportarse de la misma manera. 

Si los modelos han dado ejemplo de un amor egoísta, superficial, voluble e infiel, y por lo tanto ha causado mucho sufrimiento, los observadores desarrollarán una actitud negativa y actuarán de la misma manera. 

Otro factor para determinar la actitud hacia el amor total y permanente es el de los modelos que aparecen en la sociedad a través de los medios de comunicación, literatura, cine. 

Como el mundo no es perfecto, la actitud de una persona concreta sobre el amor dependerá de un balance personal de los modelos positivos y negativos que han observado durante su vida. 

Todas las actitudes son importantes, pero las de mayor categoría son las que se refieren a los aspectos más importantes para vivir una vida feliz, y el amor es el aspecto más importante, pues no se puede ser feliz sin amar. 

El amor es como una moneda con cara y cruz. Aquellas personas que no han aprendido a sufrir con aceptación y han desarrollado intenso miedo al sufrimiento, acaban pensando que el amor es un peligro y actúan evitando el amor, al menos evitan amar con profundidad, con totalidad e incondicionalmente. 

Estas personas prefieren su bienestar al bienestar de las personas queridas y por ello no son capaces de salir de sí mismas                      -trascender- para hacer feliz al amado. 

Estamos hechos por amor y para amar. Cuanto más amemos más felices seremos, pero en esta vida terrena cuando se ama -además de sentirse feliz-, se sufre. Pero se sufre con un sentido profundo y  concreto a la vez: por amor y cariño hacia las personas amadas. Entonces ese sufrimiento se plenifica y engrandece.

LOS MIGRANTES, ¿ SON DE VERDAD "ENEMIGOS"?

Luis-Fernando Valdés
@FeyRazon    lfvaldes@gmail.com

La clave del problema migratorio es el sufrimiento de personas concretas. Pero en la  opinión pública la atención se ha polarizado hacia el “muro” de Trump, que aún no se construye.



¿Cuál es entonces la barrera real que hoy daña a los migrantes?

1. Los migrantes, ¿enemigos? Una dificultad grande para estudiar el fenómeno de la migración humana se encuentra en el “paradigma” o modo de visualizar a las personas que se ven obligadas a dejar su tierra para buscar nuevas oportunidades en el extranjero.

Para algunos, los que llegan de modo ilegal son “enemigos”, porque se quedarían con los empleos de las personas locales o porque entre ellos llegaría también posibles criminales. 

En referencia a este segundo supuesto, Trump afirmó el pasado 17 de mayo que “ellos no son personas, son animales”

2. Hacia una visión fraternal. Con motivo del Segundo Coloquio Santa Sede-México sobre la Migración Internacional, organizado en el marco del 25 aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos Mexicanos y la Santa Sede, el Papa dio un discurso en el que propuso tener una nueva visión de los migrantes (14 junio 2018).

El Pontífice hizo un importante cambio de paradigma, pues explicó que en la cuestión de la migración no están en juego solo “números”, sino “personas”, “con su historia, su cultura, sus sentimientos, sus anhelos…” Esto significa que no se puede hacer generalizaciones sobre los migrantes como si todos fueran malas personas, sino que hay que atender al caso particular de cada uno.

Por eso, insistió el Pontífice que estas personas “son hermanos y hermanas nuestros” y que necesitan una “protección continua”, al margen su status migratorio. Y añadió que “sus derechos fundamentales y su dignidad deben ser protegidos y defendidos”.

3. El “muro” no material. Con la valentía que lo caracteriza, el Papa Francisco habló directamente del “muro de esa ‘complicidad cómoda y muda’ que agrava la situación de desamparo” de los migrantes.

En efecto, el Obispo de Roma mencionó en su discurso que el fenómeno de la migración actual tiene una “dimensión transnacional”, que supera las posibilidades y los medios de muchos Estados, como el país originario del migrante y las naciones que atraviesa para llegar a su destino final.

Francisco pidió la ayuda de la Comunidad Internacional para que los migrantes sean ayudados “en todas las etapas de la migración”. Y dándoles voz a todos aquellos que tiene que dejar sus lugares de origenl, el Papa pidió a los Estados que tengan el valor de destruir ese muro de indiferencia hacia este problema humanitario.

Epílogo. Mientras persistan las situaciones de pobreza e inseguridad en las naciones menos desarrolladas, el fenómeno de la migración hacia Estados Unidos y Europa nunca va a desaparecer.

Pero el sufrimiento de los migrantes durante sus largo trayectos, en los que encuentran grandes sufrimientos e incluso la muerte, no es un mero “daño colateral” sino el núcleo mismo del fenómeno migratorio. 

Por eso, ni siquiera a nombre de la seguridad nacional se puede dejar de considerar al migrante como un hermano al que debemos ayudar.

¿CÓMO RECUPERAR LA FIGURA DEL PADRE EN LA FAMILIA?

P. Mario Arroyo,
Doctor en Filosofía.
p.marioa@gmail.com

El eclipse del padre ha producido el eclipse de Dios en la sociedad. El resultado es un sentimiento de orfandad manifestado en la falta de referencias firmes, lo que vivencialmente se experimente como un ir a la deriva. Cuando muchos individuos viven así, a la deriva, la sociedad entera se encuentra sin rumbo, presa del primer hábil que logre imponer su ley, su visión de la realidad.


No es una metáfora, es la conclusión a la que ha llegado el psicólogo, Paul C. Vitz, en su estudio: “La fe de los que no tienen padre. Psicología del ateísmo”, donde señala que un elemento común entre los grandes promotores del ateísmo de los siglos XIX y XX, es una relación conflictiva o carencia de relación con su padre. 

La ausencia de la figura paterna o, peor aún, su encarnación perversa, conducen a dudar de Dios. Esa ausencia de lo sobrenatural nos deja sin criterios claros para orientar nuestra existencia en particular y la sociedad en general. 

La espiral del permisivismo se desenfrena, propiciando el fracaso existencial de muchas personas, y el naufragio moral de enteras sociedades.

Por ello, a pesar de ir contra corriente, a pesar de ser “políticamente incorrecto”, a pesar de que finalmente sea solo una excusa comercial para aumentar las ventas en junio, es muy conveniente revalorizar el papel del padre. 

Incluso para la fe cristiana, pues estamos acostumbrados a tratar a Dios como Padre, y ello no por capricho sino por revelación divina; sin embargo, al oscurecerse la figura paterna, uno no sabe finalmente qué significa eso. 

No entiendo a Dios porque no entiendo el papel y la función del padre en la vida. Y, a la inversa, nadie nace sabiendo ser padre. Es un arte que debe aprenderse, sabiendo que nunca se puede llegar a la cima, pues el modelo es Dios mismo. Para ser un buen padre resulta muy conveniente tratar a Dios, hacer oración, pues ello ayuda a descubrir la envergadura de la misión recibida y la confianza que Dios deposita en el padre para que haga amable y accesible la figura divina.

Paternidad quiere decir origen, origen significa identidad. Saber quién soy y de dónde vengo resulta muchas veces imprescindible para tener puntos de referencia estables y decidir, con conocimiento de causa, hacia dónde quiero ir, qué es lo mejor y más conveniente para mí. 

La ausencia de la misma deja a las personas sin ese respaldo, ese suelo firme que les permite proyectar la propia existencia.

Pero, ¿cuál es la causa de la crisis de la paternidad? 

En realidad es muy profunda, más de lo que podría apreciarse superficialmente. No es solo resultado de la crisis de autoridad, por ver a la figura paterna como represiva e inhibidora de las propias potencialidades, llegando en casos patológicos a suplantar la personalidad del hijo por imponerle los propios valores y el propio ideal de vida. 

Ese paternalismo fuerte conduciría a que los hijos no vivan sus vidas auténticas, sino que opresivamente cumplan un guion ajeno fijado por sus padres. 

Pueden darse abusos en este sentido, de hecho se han dado, pero hacerlo regla general e incluso necesaria en el ejercicio de la paternidad es una falacia, un gran engaño.

Perdida la autoridad, se pierde la referencia y la orientación. La crisis de autoridad refleja la crisis de la verdad. 

No se acepta la verdad, pues se percibe como imposición; no tolero algo previo a mí que pretenda condicionar en modo alguno mis decisiones; no me agrada la realidad, prefiero mi capricho. La figura paterna es imagen de esa realidad que me precede y no depende de mis deseos; si quiero darle prevalencia a estos últimos, debo prescindir del padre, de la autoridad, de la verdad que condiciona mi libertad. 

Si hay verdad, mi libertad no es absoluta; la autoridad se percibe como límite de mi libertad. El error de esta visión es contraponer verdad con libertad, pues “la verdad nos hace libres” como reza el evangelio. Somos libres, pero nuestra libertad está situada, no es absoluta aunque nos pese. 

La autoridad no necesariamente es represiva –puede llegar a serlo- encauzando muchas veces nuestra libertad para que no se malogre víctima del propio capricho. 

El padre es necesario para que sepamos armonizar ambos valores: libertad y verdad, y la autoridad unida al cariño imprescindible para hacernos amable, atractiva y asequible la virtud, como ejercicio pleno de nuestra libertad.

miércoles, 20 de junio de 2018

LA IMPORTANCIA DE REZAR POR MÉXICO: CARDENAL CARLOS AGUIAR

Raúl Espinoza Aguilera,
@Eiar51

El pasado domingo estuve en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Celebró la Santa Misa del mediodía, el Sr. Cardenal Arzobispo de México, Monseñor Carlos Aguiar Retes.


No obstante que hacía pocos minutos acababa de terminar el partido de fútbol del equipo de México contra Alemania, en el Mundial de Rusia, y que era día del padre, esta Basílica dedicada en honor de la Santísima Virgen María se encontraba llena de familias.

Puntualmente, el Sr. Cardenal celebró el Santo Sacrificio del Altar. Me pareció importante destacar su homilía porque afirmó lo siguiente, no sólo a todos los ahí reunidos, sino a todos los feligreses de su Arquidiócesis en general:

1. Que es muy importante velar por el respeto a la vida humana desde el momento de la concepción hasta su muerte natural. Porque la existencia de cada ser humano es sagrada e inviolable y nada ni nadie puede atentar contra ella. 

El respeto y promoción de la vida humana se encuentra dentro de los derechos humanos fundamentales y sobre el que se fundamentan todos los demás derechos.

2. Que es esencial conservar el amor y a unidad entra las familias, escuela de virtudes y valores. Que los esposos se deben de querer, comprender, perdonar, disculpar y, con ese ejemplo, se logrará que en cada hogar reine un ambiente de armonía, de mutuo afecto y cariño verdaderos.

3. Que ninguna autoridad de esta tierra puede arrebatar el derecho prioritario de los padres a la educación y formación de sus hijos, particularmente en materia de fe y moral cristianas.

4. Que si queremos una sociedad sana y con un tejido estable y consistente, libre de vicios y perversiones, se requiere poner particular esmero en cuidar la integración, la unidad y el cariño entre los miembros de cada familia.

5. Resulta cada vez más necesario proclamar el derecho a la libertad religiosa. Se trata de un derecho medular de la persona humana. Los padres pueden y deben de educar a sus hijos conforme a la fe que profesan.

6. Finalmente, hizo un urgente llamado a rezar por la paz social de México, particularmente ahora que se acercan las próximas elecciones políticas del primero de julio, para que cese toda división y ruptura entre los ciudadanos y que, todos juntos, construyamos una mejor Patria para las familias y una nación donde existan oportunidades de progreso material, espiritual y cultural para todos los ciudadanos.

Después de esta homilía, me quedé pensando que, gracias a Dios, tenemos a un Cardenal con firmes convicciones, que quiere profundamente a su feligresía, a nuestra Patria y desea la pacífica y grata convivencia entre todos los ciudadanos. 

Del mismo modo, está procurando -por todos los medios a su alcance- el fomentar la unidad, la solidaridad y el bien común para que tengamos una paz social donde se pueda edificar el México que
todos queremos.

SI TE PIDE UNA "PRUEBA DE AMOR", EN REALIDAD, ¡NO TE AMA!


Dra. Rebeca Reynaud,
estudiosmujer01@hotmail.com

Se puede decir que la vida es una especie de preparatoria donde el único tema que debe aprenderse es el amor, donde las únicas calificaciones que interesan son las que se refieren a la asignatura del amor. Por ello, ¡qué importante es aprender a amar con limpieza de cuerpo y de corazón!


Si tu novio te pide la “prueba de amor” puedes estar segura de que se ama a sí mismo, que busca su propio placer egoísta, y a ti, en realidad no te ama: Te quiere usar como un mero pasatiempo o diversión. “La persona ha de ser siempre afirmada o querida por sí misma”; nunca se le puede tratar como un medio para alcanzar placer, poder o dinero..., porque la rebajamos. En el noviazgo la entrega es espiritual, justamente porque los novios se están apenas conociendo, y no saben si sus caracteres son compatibles, si llegarán al matrimonio...

Las relaciones sexuales crean vínculos, lazos, así lo ha establecido la naturaleza. Si un hombre y una mujer adolescentes tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio, están creando vínculos muy fuertes, y conllevan la posibilidad de ser padres.

Los jóvenes no comprenden porqué es tan dolorosa la separación cuando han tenido relaciones sexuales. Desconocen que las relaciones sexuales son vinculantes, es decir, crean fuertes lazos, propios del matrimonio. Si ese noviazgo es limpio, el matrimonio será más sólido.

Cada ser humano es mucho más que un evento fisiológico, es más que una combinación de informaciones. Cada existencia humana entraña una novedad de ser, que no se da en las demás criaturas. Cada persona es única e irrepetible. Si comparamos al hombre y a la mujer con los demás seres, advertimos de inmediato su superioridad, por el lenguaje, la cultura y su dominio sobre las cosas.

Occidente está en peligro de muerte si el amor fracasa. Esta es la enfermedad que nos consume, porque la salud verdadera sólo reside en la persona que es capaz de amar..., y se está olvidando cómo amar. El único problema realmente importante en la vida es éste: aprender a amarNo es fácil perseguir realmente el bien del otro. Sin embargo, el ser humano es capaz de poner entre paréntesis su conveniencia cuando ha aprendido a amar.
El ser humano ha sido llamado a la vida para amar; tiene la capacidad, la tendencia y la necesidad de amar. Sin embargo, un factor poderoso actúa dentro de él que le impide amar, e incluso entender en la práctica la naturaleza verdadera del amor: el egoísmo.

La vocación fundamental de la persona humana es el amor. El hombre permanece para sí mismo un ser incomprensible si no se le revela el amor. El amor es una exigencia ética de la persona, y es un sentimiento tan maravilloso, que se ha de guardar celosamente para que no lo robe quien no lo va a apreciar.

Ante todo el amor es cuestión de conocer y de querer; sin embargo, fácilmente se le hace depender de los sentimientos o de caricias físicas que constituyen el nivel más superficial del amor. Amar significa dar y, en la práctica, vemos que es difícil que el amor esté libre de cálculos. Amar implica sacrificarse, implica respetar a la mujer amada... 

Y si algunos varones no lo hacen es porque no saben amar. Otras veces ven la solución a sus pasiones en el uso del preservativo o condón. La obsesión de algunos por el preservativo significa la banalización de la sexualidad, y esa degradación es el origen de que muchas personas ya no encuentren en la sexualidad la expresión del amor, sino una especie de droga que se administran a sí mismos. 

El joven libertino se mueve a impulsos de sus apetencias y reduce las otras personas a medios para sus fines egoístas. Esta conducta le lleva a la destrucción de su personalidad.

Hemos sido creados para dar y recibir amor, y así ha sido. Todos los días debemos agradecer a Dios el amor que ya hemos conocido, el amor que nos ha hecho quienes somos, el amor que nos ha mostrado lo que es verdaderamente importante en la vida. 

Necesitamos dar gracias al Señor por el amor que hemos recibido de nuestras familias, nuestros amigos, nuestros maestros, y todas las personas que en nuestras vidas nos han ayudado a darnos cuenta de lo valiosos que somos para los demás y a los ojos de Dios.

Hemos sido creados también para dar amor, para hacer de él la fuente de cuanto realizamos y lo más perdurable de nuestras vidas. A veces esto parece lo más natural, especialmente cuando sentimos la alegría del amor, cuando nuestros corazones rebosan de generosidad, idealismo, deseo de ayudar a los demás y construir un mundo mejor. 

¡LA PACIENCIA TODO LO ALCANZA!

Pbro. José Martínez Colín,

1) Para saber

Se cuenta que un día San Francisco de Asís se dirigió a uno de sus frailes y lo invitó: “Vamos a predicar al pueblo”. Se fueron por las calles, pero no se detuvieron en ninguna parte. San Francisco no pronunció ni una palabra en todo el camino. Así regresaron a su casa. 



Entonces el hermano le preguntó con timidez al santo: “Padre, ¿te has olvidado a lo que íbamos?” El santo sorprendido le contestó: “¿Y qué es lo que he olvidado, hermano?” El fraile le dijo: “Dijiste que íbamos a predicar”. La respuesta de san Francisco le hizo meditar: “Ya hemos predicado”. Y en efecto, a muchas personas les servía la sola presencia del santo, pobre, sacrificado, templado, benevolente, incluso ante las incomprensiones y persecuciones. Su presencia irradiaba paz.

El Papa Francisco nos recuerda que sembrar paz a nuestro alrededor es santidad, pero construir esta paz no es fácil, pues no debe excluir a nadie, incluso “a las personas difíciles y complicadas, a los que reclaman atención, a los que son diferentes, a quienes están muy golpeados por la vida, a los que tienen otros intereses” (n. 89).

2) Para pensar

El Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, practicó la paciencia a tal grado que hacía parecer que, por la dulzura de su carácter, era incapaz de irritarse. Sin embargo, quienes lo trataban de cerca se daban cuenta de que tenía un carácter muy fuerte. 

Una de esas personas era Catalina Lassagne, quien cuenta que al principio de estar en su parroquia, un día fue a la casa del párroco un hombre, quien llenó de insultos al Santo. A su vez, el Cura lo escuchó sin decir ni una palabra. 

Una vez que aquel hombre se cansó de insultarle, el santo quiso acompañarlo a la puerta y darle un abrazo antes de despedirse. 

Pero ese sacrificio le causó tan gran impresión que a duras penas pudo subir a su cuarto para echarse a la cama. Entonces subió Catalina para ver si podía ayudarle en algo y se lo encontró lleno de ronchas.

Cuando alguien le preguntó cómo podía estar tan sosegado, el santo le respondió: “¡Ah, amigo mío! La virtud requiere esfuerzo, continua violencia y, sobre todo, auxilio de lo alto”.

A veces no es fácil mantener la paz, requiere más fuerza que dejarse llevar por el carácter. Pensemos si somos fuente de paz a nuestro alrededor.

3) Para vivir

Difícilmente podemos remediar una guerra, pero lo que sí podemos hacer es contribuir a la paz en nuestro entorno. Por ello el Papa Francisco nos invita a evitar el mundo de las habladurías, “hecho por gente que se dedica a criticar y a destruir, no construye la paz. Esa gente más bien es enemiga de la paz y de ningún modo bienaventurada”.

Jesús pedía a sus discípulos que cuando llegaran a un hogar dijeran “Paz a esta casa”. Y nos exhorta a buscar la paz. “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

En su Exhortación Apostólica “Alegraos y Regocijaos”, el Papa Francisco nos recuerda que los pacíficos son fuente de paz y de amistad social, y nos invita a vivir en paz y transmitirla: “se trata de ser artesano de la paz, porque construir la paz es un arte que requiere serenidad, creatividad, sensibilidad y destreza” (n.89).

martes, 12 de junio de 2018

FIDEL CASTRO, EL MARXISMO “TROPICAL” Y SUS NEXOS CON VENEZUELA Y AMLO

Raúl Espinoza Aguilera
@Eiar51

Corrían los primeros años de la década de los años sesenta. Estudiaba en el Instituto La Salle de Ciudad Obregón, Sonora. La mayoría de los profesores eran Hermanos de las Escuelas Cristianas
de nacionalidad mexicana.


De pronto, de modo sorpresivo, comenzaron a llegar a este centro educativo varios hermanos lasallistas procedentes de Cuba. Me relataron de viva voz lo siguiente: 

1) Con el triunfo de la revolución cubana y la caída de Fulgencio Batista, el primero de enero de 1959, existía gran incertidumbre con respecto al comportamiento hacia la Iglesia y a los empresarios por parte del Comandante Fidel Castro. Pronto los llamó en pequeños grupos y les fue diciendo que se tranquilizaran que no les ocurriría nada malo ni se tomarían represalias contra ellos, si eran fieles seguidores del régimen. 

Y que tanto los empresarios podían continuar con sus industrias y negocios como antes de la revolución y los clérigos, religiosos, Hermanos y sacerdotes serían  respetados absolutamente, puesto que el mismo Fidel –como expresamente lo comentó- estaba muy agradecido con la formación recibida en los colegios lasallistas.

Recuerdo varias fotografías suyas en la entonces popular revista “Life” en las que este líder cubano posaba muy sonriente ante las cámaras portando en su cuello, de manera ostentosa, numerosos rosarios, escapularios y medallas. 

Se confesaba abiertamente católico y, además, sostenía que su permanencia política en el poder era temporal, ya que únicamente había buscado derrocar al injusto y prepotente dictador Batista, asunto en que no le faltaba razón.

Sin embargo, poco a poco, se fueron conociendo sus verdaderas intenciones: 

1) Instaurar en la isla caribeña el sistema marxista-leninista, con la ayuda de la Rusia comunista; 

2) perpetuarse de por vida en el poder político; 

3) nacionalizar empresas, industrias y comercios; 

4) El ejército y el servicio secreto eran el permanente opresor de los ciudadanos para mantener el orden social; 

5) Se establecieron medidas extremadamente duras contra los “sospechosos” de conspirar contra el régimen, de tal manera, que miles y miles fueron condenados –muchas veces sin juicios previos- a ser fusilados, exiliados o encarcelados;

 6) Con respecto a la Iglesia Católica traicionó todas sus afirmaciones y acuerdos e inició una feroz persecución contra los católicos.

Así las cosas, los Hermanos lasallistas, según ellos mismos me relataron, fueron convocados un inesperado día a las oficinas de Fidel Castro y, sin más diálogo, les comunicó su inflexible decisión
de que en 48 horas deberían abandonar la isla, so pena de ser detenidos y encarcelados, si desobedecían a sus órdenes. 

Estos Hermanos sólo tuvieron tiempo de preparar sus maletas y salir a toda prisa de Cuba, dejando varios colegios de gran solera y tradición que por muchos años habían contribuido a la formación de la niñez y juventud cubanas.

Su bandera de que “gobernaría sólo para el pueblo y con la determinación del pueblo”, pronto se descubrió que era una falacia. Ya que nunca se instaló un gobierno demócrata, no hubo verdaderas y libres elecciones y, con tanta demagogia, pronto la economía se fue a la quiebra.

Afirmaba Fidel Castro que él era un ciudadano más y que padecía las mismas carencias materiales que sus restantes compatriotas. Para comprobar que se trataban de meras falsedades, les animo a ver en www.youtube.com, los siguiente videos: 

1) “Las mansiones de Fidel Castro”, reportaje de la comunicadora María Elvira; 

2) “La vida de lujo de los Castro” elaborado por el reconocido periodista Jorge Ramos; 

3) “Desvelada la vida de lujo de Fidel Castro” (“América Tevé”) testimonio oral de Juan Reinaldo Sánchez basado en su libro. 

En resumen, importantes y antiguos colaboradores de Fidel Castro informan y denuncian con valentía que Fidel, Raúl y toda la familia Castro vivían una “doble vida”, como unos “burgueses millonarios” mientras el pueblo pasaba hambre y carencias de todo tipo.

No olvidemos que el dictador comunista venezolano Hugo Chávez y, después, su sucesor Nicolás Maduro, establecieron un puente de ayuda mutua económica y política con Cuba para consolidar el régimen marxista en Venezuela.

Por otra parte, tanto Andrés Manuel López Obrador y todos sus más estrechos colaboradores han afirmado, en reiteradas ocasiones, su enorme admiración y simpatía por el marxismo-leninismo de Fidel y Raúl Castro, y el actual sucesor, en Cuba, así como por los gobiernos totalitarios de Hugo Chávez y, posteriormente, de Nicolás Maduro en Venezuela.

¿Se puede esperar una actitud diferente de López Obrador, y su equipo de trabajo, en caso de que el tabasqueño llegue a la Presidencia de México? 

Ya habló en fecha reciente con los empresarios y les prometió “el cielo, la luna y las estrellas”. 

¿Podemos caer en la ingenuidad de confiar a ciegas en quienes tienen como modelos de su actuación política en dirigentes que han sido fieles seguidores de Carlos Marx y Vladimir Lenin?

¡Qué importante es que medites con calma tu voto, en forma razonada, en las próximas elecciones presidenciales! 

Porque nos estamos jugando el futuro de México y sus libertades democráticas.