jueves, 14 de octubre de 2021

RELIGIONES Y CAMBIO CLIMÁTICO

P. Mario Arroyo, Dr. en Filosofía. p.marioa@gmail.com San Juan Pablo II en tres ocasiones (1986, 1993 y 2002) reunió a los líderes religiosos del mundo para orar por la paz en Asís. Quería mostrar de esa forma cómo la religión en general puede ser una fuerza de paz, generar paz a su entorno y no violencia, como algunas veces sucede (en el 2002 estaba muy reciente el atentado a las Torres Gemelas perpetrado por fundamentalistas islámicos). La crítica atea suele señalar que la religión es causante de división en el mundo, quizá la más profunda, y por ello sería un deber moral atacarla. El Papa santo salió al frente de tal crítica tendenciosa y mostró cómo los líderes religiosos pueden obviar sus diferencias, dialogar y unirse para orar por la paz. Ahora, en el 2021, la humanidad, junto con la necesidad de paz, que nunca puede darse por descontada, tiene la urgencia de cuidar el planeta. ¿Pueden unirse las religiones para pedir por la salud del planeta y hacer frente al cambio climático? Lo que san Juan Pablo II hizo por la paz, lo hace ahora Francisco con el cambio climático: El Papa reunió en el Vaticano cerca de 40 líderes religiosos para expresar su apoyo a la COP 26 de Glasgow y su preocupación por el cambio climático. Todos firmaron un llamamiento para frenar el cambio climático. Entre los participantes se encontraban el Arzobispo de Canterbury, el Patriarca Ecuménico Bartolomé y el Imán de Al- Azhar, entre otros. Las religiones unidas para hacer frente a la contaminación y defender la salud del planeta. Junto a los representantes de las diferentes confesiones cristianas, había líderes judíos, musulmanes, hinduistas, budistas, sijs, confucionistas, taoístas y zoroástricos; es decir, representantes de las religiones más representativas del planeta. Todos expresaban su común preocupación por el clima y la ecología. Esta realidad muestra cómo las religiones tienen puntos en común, a pesar de sus diferencias históricas y culturales, y que esos puntos en común convergen en beneficio de la humanidad. El cambio climático contribuye de esa forma también a la unidad entre los diferentes credos, pues muestra como todos juntos pueden trabajar en pro del hombre y la sociedad. Las diferencias doctrinales no son obstáculo para poder hacer el bien en conjunto, en equipo. El Papa Francisco tuvo el detalle de no leer su discurso, para no extender en demasía la ceremonia y dar pie a que los demás líderes religiosos pudieran explayarse. Pero les entregó escrita su intervención. En ella insiste, fiel a su habitual esquema de pensamiento, en tres puntos: “la mirada de la interdependencia y de compartir, el motor del amor y la vocación al respeto”. Fiel a sus intuiciones del fondo, Francisco insiste en que “todo está conectado”, y por ello debemos tener una “mirada abierta a la interdependencia y al compartir”. Todos somos miembros de la única familia humana, y compartimos la responsabilidad de sacarla adelante. El “motor del amor” es el que nos lleva a hacer frente a la “cultura del descarte”, invitándonos a generar una cultura “del cuidado de nuestra casa común”. Es el amor lo que nos lleva a hacer frente a “las semillas del conflicto: avidez, indiferencia, ignorancia, miedo, injusticia, inseguridad y violencia”. Estas semillas debilitan la “alianza entre el ser humano y el medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios”. Para generar una cultura del “cuidado de nuestra casa común” el Papa propone dos soluciones que las religiones pueden aportar: “el ejemplo y la acción”, y “la educación”. Cada quien desde su credo y tradición cultural puede ofrecer su aportación en estos ámbitos para cuidar al planeta. El tercer elemento señalado por Francisco es el “respeto por la creación, respeto por el prójimo, respeto por sí mismos y respeto hacia al Creador. Pero también respeto mutuo entre fe y ciencia”, para que el fecundo diálogo entre ellas esté orientado al “cuidado de la naturaleza, a la defensa de los pobres, a la construcción de redes de respeto y fraternidad”. Como se puede observar, el Papa Francisco es ambicioso en su perspectiva. Considera que es mucho lo que la religión puede aportar a la ciencia, y cómo juntas pueden contribuir para frenar el cambio climático. En el ámbito cristiano, este cuidado formaría parte la espiritualidad católica.

lunes, 11 de octubre de 2021

¿SOY REALMENTE LIBRE? EL PELIGRO DE LAS ESCLAVITUDES

Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber En la famosa novela de Juan Ramón Jiménez, “Platero y yo”, se cuenta la historia de un canario enjaulado que deseaba y envidiaba la libertad del burrito. Por fin un día pudo salir de la jaula y voló al tejado de la casa, donde se posó por un largo tiempo. Pero al atardecer y venir la oscuridad, apareció alegremente metido otra vez en la jaula. Resultó que vivir en la jaula, con alimento y protección no era, después de todo, tan desagradable. Continuando con su reflexión sobre la carta de san Pablo a los gálatas, el Papa Francisco abordó ahora el tema de la libertad, la cual, dijo, parece que solo la sabemos valorar cuando la perdemos. Pero la libertad es un tesoro que nos ha sido concedido, más que un derecho adquirido. En torno al tema de la libertad hay muchos malentendidos, y diferentes visiones enfrentadas. Se puede hablar de diversos tipos de libertad, pero la más profunda y radical es la que nos fue ganada por Jesucristo y otorgada en el bautismo. 2) Para pensar En una ocasión fue invitado a dar una serie de conferencias a los Estados Unidos de América un psicólogo de renombre mundial, Víctor Frankl. En su intervención aludía a la famosa estatua de la Libertad que se eleva en Staten Island, en la costa este del país. Decía que le agradaba mucho admirarla. Pero añadía que le sorprendía que no se hubiera construir otra estatua dedicada a la Responsabilidad en la costa oeste del país. Parece que algunos de los oyentes se desconcertaron y se sintieron heridos. Pero Frankl tenía razón, no basta una libertad absoluta, sin límites, sin tener que responder a nadie. La libertad ha de saber elegir lo correcto. ¿Cómo saber elegir lo mejor? El Papa Francisco recurre al Evangelio de Juan: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (8,31-32). La llamada, por tanto, es sobre todo a permanecer en Jesús, fuente de la verdad que nos hace libres. 3) Para vivir Se pierde la libertad cuando algo nos impide obtener algo querido. Por ejemplo, se quita una libertad material, cuando uno es encerrado o encarcelado, imposibilitando dirigirse a cualquier lugar. Pero hay una libertad más importante que es la que nos permite alcanzar la vida eterna, entrar en comunión con Dios en el Cielo. Lo que nos quita esa libertad es el pecado. Por eso se dice con acierto que el pecado esclaviza, pues nos impide alcanzar el bien eterno. Y esa esclavitud es de la que Nuestro Señor Jesucristo nos liberó con la Redención. Con su muerte y resurrección, Jesús nos consiguió toda la gracia para ser liberados de la muerte eterna y del pecado. Pero esa gracia ganada por Cristo ha de ser aplicada a cada alma y eso se lleva a cabo con los Sacramentos, empezando por el Bautismo. La libertad cristiana, dice el Papa Francisco, se funda sobre dos pilares fundamentales: primero, la gracia del Señor Jesús; segundo, la verdad que Cristo nos desvela y que es Él mismo. Pero de ello trataremos la siguiente ocasión. Por lo pronto, que la consideración de esa libertad otorgada, nos lleve a agradecerle al Señor el ser libres para dirigirnos a Él. (articulosdog@gmail.com)

domingo, 10 de octubre de 2021

MIGUEL DE CERVANTES: UN GIGANTE DE LA LITERATURA UNIVERSAL

Raúl Espinoza Aguilera, @Eiar51 Sin duda, Miguel de Cervantes Saavedra es una de las figuras más sobresalientes de la Literatura Universal y la cumbre más alta de la Literatura Española. Considero que no hay literato que haya superado su enorme talento para escribir, con un estilo pulido y elegante. Uno de los aspectos que más me llama la atención es que, a pesar de haber llevado una vida con situaciones humanamente muy duras, nunca perdió su alegría, su optimismo, su entusiasmo y buen humor. Lo podemos comprobar en su incomparable obra “Don Quijote de la Mancha”, en la que rebosa la fe, la esperanza de vivir y un sentido trascendente de la existencia humana. Tuve catedráticos en la Facultad de Filosofía y Letras, que comentaban que cada año leían con gusto esta monumental obra maestra y continuaban aprendiendo mucho de esta célebre novela. Lo digo en contraste con William Shakespeare que transmite pesimismo, melancolía y tristeza. Por ejemplo, en su obra “Como Gustéis”, aunque es una comedia, comenta que un bufón expresó: “Así, pues, de hora en hora maduramos y maduramos. Y luego de hora en hora, nos podrimos y podrimos, y aquí se acaba el cuento”. Y en su obra “Hamlet”, este personaje le dice a Horacio que la calavera del bufón Yorick huele mal y le dice: “Miserables son los destinos que nos esperan, Horacio”. También, en la obra “Macbeth” dice este personaje: “¡La vida no es más que una sombra que pasa, un pobre cómico que se pavonea y se agita una hora sobre la escena y después no se le oye más” Miguel de Cervantes nació en Alcalá de Henares en 1547. Al parecer, estudió en la Universidad de Salamanca. Posteriormente vivió en Italia donde aprendió la lengua del Dante y leyó a los grandes autores renacentistas. En 1570 se alistó como soldado en las tropas pontificias. El 7 de octubre de ese mismo año intervino en la histórica Batalla de Lepanto en la que los aliados derrotaron al Imperio Otomano que amenazaba con invadir Europa. Los aliados estaban integrados por el Imperio Español, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya. Con esa importante victoria se reforzó la hegemonía cristiana en el Mar Mediterráneo y se recuperó la paz en el continente europeo. En esta Batalla, Miguel de Cervantes resultó gravemente herido con dos arcabuzazos, uno en el pecho y otro en su mano izquierda que desde entonces le quedó inútil. Pero Cervantes se sentía orgulloso de esas heridas y por ello recibió el sobrenombre de “El Manco de Lepanto”. En 1572, ya recuperado de salud, se incorporó de nuevo en la milicia con Don Lupe de Figueroa. Su nave zarpó a España, pero a los pocos días, la embarcación fue atacada y aprendida por tres naves corsarias argelinas. Por cinco años estuvo en la cárcel de Argel. Hasta que en 1580 fue liberado y cuatro años después abandonó la milicia. Sobre su obra literaria, en 1585 publicó “La Galatea”. Además, escribió las obras de teatro: “La Numancia”, “Los Tratos de Argel” y “La Batalla Naval”, haciendo referencia a sus experiencias en la Batalla de Lepanto” y a su prisión en Argel. En 1602 cambia de ciudad, primero reside en Castilla, luego en Valladolid. En esta población comienza a redactar “El Quijote de la Mancha”. En 1605 publicó la primera parte de esta obra universal y el autor contaba con 57 años. En 1608 se trasladó a Madrid y comenzaron los años de mayor actividad literaria y escribió: “Las Novelas Ejemplares”, La segunda parte de “El Quijote de la Mancha”, “El Viaje al Parnaso”. En 1616 terminó “Los Trabajos de Persiles y Segismunda”, obra muy cuidada en donde alcanza la cima de la perfección narrativa con pasajes de armoniosa belleza. Aunque es reconocido por ser un gran novelista también fue un excelente poeta lírico y muchas de sus obras de teatro las escribió en verso. En sus “Novelas Ejemplares” presenta personajes con agudas observaciones psicológicas, así como detalles realistas, como se puede leer en “La Gitanilla”, “La Española Inglesa”, “La Fuerza de la Sangre”, “El Celoso Extremeño” y “La Ilustre Fregona”. Cervantes era un profundo conocedor de las clases sociales de su tiempo y presenta una interesante radiografía de los diversos estratos socioeconómicos al modo de Honoré de Balzac, representante de la novela francesa realista del siglo XIX. Estas percepciones cervantinas se pueden leer en “Rinconete y Cortadillo”, “El Licenciado Vidriera”, “El Casamiento Engañoso” y “El Coloquio de los Perros”. ¿Dónde aprendió el pensamiento humorístico? De los Clásicos grecolatinos, como Aristóteles, Platón, Horacio, etc. Su humor es sano, divertido y nunca amargo. Le gustan los juegos de palabras, los contrastes graciosos, los chispazos inesperados de buen humor y el ingenio propio de su época. Además, posee sentimientos de generosa compasión por los defectos y miserias de los demás. En 1616 falleció de diabetes a la edad de 68 años. Sus restos reposan en Madrid, en el Convento de las Trinitarias Descalzas. Sin duda, Miguel de Cervantes Saavedra ha pasado a la Historia de la Literatura como la gran figura Universal de todos los tiempos. Sus obras se han traducido a numerosos idiomas y se han realizado bastantes películas y obras de teatro sobre sus inmortales obras.

lunes, 4 de octubre de 2021

ANTONIO AZORÍN: UN ESCRITOR QUE DEJÓ UNA PROFUNDA HUELLA LITERARRIA

Raúl Espinoza Aguilera, @Eiar51 José Martínez Ruiz (1873-1967) fue conocido con el seudónimo de Antonio Azorín, o simplemente Azorín. He de reconocer que me identifico con él porque este célebre autor tuvo que superar el estilo oratorio, abigarrado y poco comprensible del largo período decimonónico (los discursos de Emilio Castelar, el teatro aparatoso de José Echegaray o el sentimentalismo de Ramón de Campoamor). Azorín estuvo mucho tiempo puliendo su estilo hasta que decidió escribir en forma sencilla con “sujeto-verbo-predicado (o complemento)”. Recuerdo que cuando escribía mis artículos para las páginas editoriales de algunos periódicos reconozco que lo hacía con párrafos muy largos y complejos de tal modo que el lector quedaba confundido sin llegar a una conclusión clara y precisa de lo que quería expresar. Pero leyendo a Azorín con su prosa sencilla y transparente y decidí a imitarle, lo mismo que a Pío Baroja (1972-1956) y Antonio Machado (1875-1939). Todos ellos formaron parte de la llamada “Generación del ‘98” a quienes les afectó mucho que España perdiera los territorios de Filipinas, Puerto Rico y Cuba. Miguel de Unamuno (1864-1937), líder de esta Generación, lo decía en frase gráfica “Me duele España”. Todos ellos tienen un afán europeizante; desearon que España progresara en todos los sentidos tanto económico como social.; tenían un ansia renovadora de romper con los viejos moldes e incursionar en la literatura moderna y dotar al castellano de nueva renovada belleza y eficacia. Todos ellos buscaron con enorme pasión el modo de solucionar los grandes problemas de su Patria: unos participando activamente en la vida política, y otros, escribiendo en los principales diarios y revistas. Azorín decidió establecerse en París donde recibió influencia del Romanticismo alemán, del Simbolismo y el Impresionismo francés. Sus primeras obras literarias consistían en trazar breves frases o pinceladas sobre su realidad circundante y la fidelidad a su percepción sensorial, tal y como lo hacían los pintores Claude Monet, Edgar Degas, Pierre Renoir, Paul Cézanne, Vincent van Gogh y muchos más. Tiempo después, regresa a España y adopta ese estilo literario directo y sencillo en el que evoca con nostalgia paisajes de su tierra. Por ejemplo, Castilla (1912), los Pueblos (1905), Valencia (1941), El paisaje de España (1917), Río Frío de Ávila (1916), El Escritor (1942), Tiempo y Paisaje (1968), Tiempos y Cosas (1971). Se trata de una revalorización de los valores que su Patria tiene. Todos ellos fueron sobresalientes estudiosos del Siglo de Oro Español, en particular de Miguel de Cervantes Saavedra, para beber en las fuentes de la riqueza literaria de los clásicos. También Azorín escribió novelas, obras de teatro y numerosos ensayos en diversos periódicos de su Patria. En su primera etapa, Azorín estudia Derecho y trabaja en un despacho de abogados. Luego comienza a escribir en periódicos como el “ABC”, “El Imparcial”, “El Globo” y otros más. Asiste con regularidad a las tertulias y reuniones literarias hasta que decide a entregarse por completo al quehacer literario. Fue un profundo estudioso del estilo y el lenguaje castellanos, por ello, en 1924 fue elegido para formar parte de la Real Academia de la Lengua. Publicó más de cien libros. He aquí la descripción de una pequeña ciudad castellana: “…Vienen todos a la ciudad; bajan ahora de las colinas y entran en la vega. Cruza la vega un río: sus aguas son rojizas y lentas (…) Crecen los árboles tupidos en el llano. Una ancha vereda –parda entre la verdura- parte de la ciudad y sube por la empinada montaña de allá lejos. Esa vereda lleva los rebaños del pueblo, cuando declina el otoño hacia las cálidas tierras de Extremadura. Ahora las mesetas vecinas, la llanada de la vega, los alcores (las colinas) que bordean el río, están llenos de blancos carneros que sobre las praderías forman como grandes copos de nieve. (…) Desde que quiebra el alba, la ciudad entra en animación; cantan los perailes (desenredadores del paño y que prepara lana para tejerla) los viejos romances de Blancaflor y del Cid; (…) ya tocan las campanillas cristalinas…”. Ha ejercido bastante influencia en muchos otros autores como Camilo José Cela (1916-2002) sus primeras obras y sus viajes descriptivos como “Viaje a la Alcarria”; Miguel Delibes (1920-2010) “Cinco horas con Mario”, “La Hoja Roja”, “Señora de Rojo sobre Fondo Gris”; la escritora italiana Susana Tamaro (1957) (“Donde el corazón te lleve”, “Respóndeme”, “Cada palabra es una semilla”) y otros autores más. Curiosamente el escritor ruso Aleksandr Solzhenitsyn (1918- 2008), Premio Nobel de Literatura 1970, tiene ese mismo estilo, como en sus obras “Breves Poemas en Prosa”, “Un día en la vida de Iván Denísovich”, “Por el bien de la causa”, “Primer Círculo”) A las personas que deseen mejorar su estilo periodístico y literario, les recomiendo leer con calma las obras de Azorín, Antonio Machado, Miguel Delibes, Aleksandr Solzhenitsyn y Susana Tamaro. Considero que se puede aprender mucho de ellos por su sencillez y claridad narrativa.

lunes, 27 de septiembre de 2021

EL TESORO DE LOS ABUELOS Y LAS FAMILIAS NUMEROSAS

Raúl Espinoza Aguilera, @Eiar51 Tuve la fortuna de nacer en una familia numerosa. Del lado paterno eran doce hermanos y de la rama materna fueron once. En mi familia fuimos siete. Y cada uno de mis tíos tuvieron un promedio de cinco hijos. Cuando nos reuníamos para festejar a alguno de mis abuelos, su casa se llenaba de tíos, parientes y primos. Era un ambiente de gran alegría y regocijo porque los mayores contaban chistes y evocaban recuerdos divertidos. Los primos nos íbamos a jugar a un enorme patio trasero, con una huerta y algunos perros. Para mí en lo particular, lo más interesante me resultaba el conversar con mi abuelo porque –aunque trabajó hasta muy avanzada edad en la agricultura, ganadería y otros negocios- era un buen conversador, lúcido de mente y con una memoria admirable. Se daba tiempo de relatarme hechos históricos de los que fue testigo. Por ejemplo, conservaba un vivo recuerdo de Francisco I. Madero cuando dio sus primeros discursos en la plaza principal de Navojoa, al sur del estado de Sonora para enarbolar la bandera del “Sufragio Efectivo y No Relección” y animar a que los ciudadanos tomaran conciencia de que el General Porfirio Díaz se había perpetuado en el poder y que ya era hora de que hubiera un cambio y una apertura hacia la democracia. A partir de esos discursos, se formaron clubes cívicos de apoyo a Madero en casi todo el país. En 1911, tras la renuncia de Porfirio Díaz, Francisco Madero ocupó la Presidencia de México en forma democrática, pero fue en un gobierno breve, porque en 1913 el General Victoriano Huerta dio muerte a Madero en la llamada “Decena Trágica”. En esa ocasión escuchó los discursos de Don Venustiano Carranza quien se opuso al usurpador del poder, lo mismo que los del General Álvaro Obregón de Sonora, quien se le unió en ese levantamiento armado del Ejército Constitucionalista. Me resultaba todo aquello apasionante porque era como un libro abierto de historia del México de principios del siglo XX. Con el paso del tiempo, se hizo amigo del General Álvaro Obregón ya que fue Presidente Municipal de Huatabampo y, varios años después, mi abuelo fue de Navojoa. Le afectó mucho que Álvaro Obregón fuera asesinado el 17 de julio de 1928 en el restaurante “La Bombilla” de la Ciudad de México. Y sentía el deber cívico asistir cada año al homenaje luctuoso en honor de este expresidente de México y amigo personal. En otro orden de ideas, recordaba divertidas anécdotas de cuando apareció en su poblado el primer coche de motor y que fue la atracción de los niños que lo correteaban por la novedad, haciendo ostentosos ruidos en el motor de aquellos iniciales carros, mientras desfilaban por aquellas calles sin pavimentar. Fue testigo de la instalación de la energía eléctrica y de la central telefónica que cambió en forma notable la población porque las casas y las calles pronto contaron con alumbrado eléctrico, se iluminó por las noches y se podían comunicar con mayor facilidad a diversas ciudades del país. También fue impulsor de una semilla de trigo que mejoraba en forma notable la cantidad de toneladas recogidas por hectárea de cultivo. Por otra parte, se asoció –junto con un grupo de inversionistas sonorenses- con Don Manuel Espinosa Iglesias para abrir la primera institución bancaria que tiempo después se le conocería como “Bancomer”. En definitiva, era un hombre emprendedor. Recuerdo que se levantaba muy temprano para atender -con ayuda de mis tíos- sus terrenos agrícolas. Otros días iba a su rancho y, por las tardes, acostumbraba acudir a una granja que tenía en el Quiriego, cerca de Navojoa. En pocas palabras, le faltaban horas para atender tantos asuntos que tenía. Ese ejemplo de trabajador infatigable fue la mejor herencia que nos dejó a mis tíos y a nosotros sus nietos. Nunca le gustó pregonar sus buenas obras “a los cuatro vientos”, pero por muchos años ayudo al Padre Fernando Flores, rector del seminario, en el sostenimiento económico de los jóvenes que se preparaban para el sacerdocio y, además, apoyaba a un orfanatorio. Me enteré de esas obras benéficas, cuando mi abuelo falleció, y para mí sorpresa a sus funerales acudieron algunos seminaristas y bastantes niños a rezar por él. Cada año, el día en que falleció, el Padre Fernando celebraba una Misa en sufragio de su alma. Tanto mi abuela como él, admiraban al Presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, por haber cumplido su promesa de enviar a los primeros hombres a la Luna, el 20 julio de 1969.a bordo de la misión espacial del Apolo 11, siendo el comandante Neil Amstrong el primero en alunizar y después el piloto Edwin Aldrin Jr. mientras que Michael Collins, era el piloto del módulo de mando. Nos decían con enorme ilusión a sus nietos que se avecinaban grandes avances técnicos y progresos importantes en la humanidad, que ellos ya no alcanzarían a ser testigos, pero nosotros sí. Como en efecto así ocurrió. Esto es sólo un botón de muestra de la maravilla de tener buenos abuelos –con sus defectos y virtudes, como cualquier ser humano- que nos dejaron a toda la familia un rico legado de experiencias de vida.

LOS VERDADEROS HÉROES

Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber Cuando se habla de héroes, suelen identificarse con personajes fantásticos que hacen espectaculares proezas. Hoy tienen fama algunos superhéroes llevados al cine que realizan, gracias a la tecnología, hazañas increíbles. Sin embargo, no dejan de ser ficticios. El Papa Francisco, concluido su reciente viaje a Hungría y Eslovaquia, se refirió a quiénes son los verdaderos héroes: aquellas personas que se dedican a servir, a ayudar, que silenciosamente se ocupan y se preocupan del prójimo. En Bratislava visitó a las Hermanas Misioneras de la Caridad, de la Santa Madre Teresa de Calcuta, quienes “reciben a los descartados de la sociedad: rezan, sirven y ayudan. Y rezan tanto y ayudan tanto, sin pretensiones. Son los héroes de esta civilización”. Pidió a los asistentes reconocer su labor con un aplauso. Advirtió el Papa que el consumismo, el vivir para las cosas de la tierra, conduce a diluir la presencia de Dios y nos aleja de Él. Nuestra respuesta vendrá de la oración y del amor humilde que sirve. Que retomemos una idea fundamental: El cristiano está para servir. 2) Para pensar Hace años, a un joven llamado Pascual le gustaba tener nuevas experiencias. Por ello trabajaba en una agencia de viajes. Pero nada lo satisfacía. Oyó hablar de la Madre Teresa de Calcuta y quería conocerla. Viajó a Bombay pero no estaba ahí. Un día escuchó que estaría en Madrid y fue a verla. Se puso cerca y le sorprendió que la Madre Teresa, que había recibido el Premio Nobel de la Paz en 1979, estuviera enseñando a sus Hermanas a poner unas cuerdas para secar la ropa. Además escuchó que necesitaba viajar a Yugoslavia y no se podía comprar boletos por ser domingo. Pascual ofreció resolverle el problema. En agradecimiento, le permitieron llevar en su carro a la madre Teresa a una iglesia. Pascual no creía que fuera verdad. Pasada su incredulidad, le preguntó cómo servir a los demás en concreto. La Madre le explicó que una manera sencilla era realizar bien su trabajo. Lo importante era poner amor y así Dios convertiría su trabajo en servicio. En concreto, en su trabajo se requerirá tener paciencia con los clientes: “Haz tu trabajo con amor y paciencia y así servirás a los demás. Y luego reza. No dejes de rezar, Pascual”. 3) Para vivir El Papa Francisco señaló que el valor de una persona a los ojos de Dios no depende del éxito, ni del trabajo o el dinero que tiene en el banco, sino por el servicio. ¿Quieres sobresalir? Sirve, aunque a veces cueste. Cuando los discípulos discutían sobre quién era el más grande de ellos, Jesús les enseña que “si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos”. Servir no es una expresión de cortesía: es recorrer el camino de Jesús, quien no vino “a ser servido, sino a servir”. El Santo Padre alentó a servir en primer lugar a los necesitados que no tienen nada que dar. Así acogemos a Jesús que está ahí, y recibimos el tierno abrazo de Dios. Terminó pidiendo orando: “que la Virgen María, humilde sierva del Señor, nos ayude a comprender que servir no nos disminuye, sino que nos hace crecer. Hay más alegría en dar que en recibir”. (articulosdog@gmail.com)

martes, 21 de septiembre de 2021

EL GRITO DE DOLORES

Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber El “Grito de Dolores” se considera el acto con que empezó la guerra de independencia en México. Así se llama porque fue el llamado que hizo el cura Miguel Hidalgo y Costilla para levantarse contra el gobierno de la Nueva España en la madrugada del 16 de septiembre de 1810. El pueblo se llamaba Dolores y había sido la fiesta patronal, pues el 15 de septiembre se festeja a Nuestra Señora de los Dolores. Por ese motivo había muchos habitantes del pueblo y de sus cercanías que acudieron al repique de campanas. Con motivo de la fiesta de la Virgen de los Dolores, el Papa Francisco, que se encontraba en Eslovaquia, invitó a mirar a María como modelo de fe. Cuando presenta a su hijo en el Templo, Simeón le dirá: «Este niño está puesto para que muchos caigan y se eleven en Israel, y como un signo de contradicción. Y a ti una espada te atravesará el alma» (Lc 2,34). Tener fe, ser fiel, a veces no es fácil. Como dice el Papa: “no se puede reducir la fe a azúcar que endulza la vida. No se puede. Ha venido para llevar luz donde hay tinieblas. Por eso las tinieblas luchan siempre contra Él”. Jesús es signo de contradicción, pero hemos ser firmes. Ante Jesús no se puede permanecer tibio, no se puede. Acogerlo significa aceptar que Él desvele mis ídolos, las sugestiones del mal; y que sea para mí resurrección, Aquel que siempre me levanta, que me toma de la mano y me hace volver a empezar. 2) Para pensar En el arte religioso, suele representarse a la Virgen de los Dolores, Mater Dolorosa, con un corazón traspasado por siete espadas, que significan los siete dolores que nos relatan los Evangelios que padeció. Cuenta san Alfonso María de Ligorio que en el norte de Italia, a principios de 1830, había un joven que solía visitar una iglesia donde se veneraba una imagen de la Santísima Virgen de los Dolores, traspasada por siete espadas en su corazón. Una noche el joven cometió un pecado mortal. Al día siguiente volvió a visitar el templo. Y al ver la imagen de la Virgen, se sorprendió al ver, en lugar de siete, ocho espadas en el Corazón de la Santísima Virgen. Entonces oyó en su interior que una voz le decía que por su pecado había agregado una espada más. Arrepentido acudió a confesarse por el dolor causado a su Madre. Los dolores de la Virgen fueron debidos por el sufrimiento de su Hijo, que cargaba sobre sí los pecados de la humanidad. Así como Jesús fue desgarrado en la carne, María fue desgarrada en el alma. No obstante, María Dolorosa permaneció al pie de la cruz con gran sufrimiento, pero con la fe en que su Hijo Dios transforma el dolor y vence la muerte. 3) Para vivir Como cristianos, no ha de asombrar que también seamos “signos de contradicción” en el mundo. No se trata de ser hostiles, dice el Papa Francisco, sino de saber mostrar con la propia vida la belleza del Evangelio, de ser tejedores de diálogo donde las posiciones se endurecen, de hacer resplandecer la vida fraterna allí donde a menudo hay división y hostilidad, de difundir el buen perfume de la acogida donde el egoísmo predomina y de proteger la vida donde reina la lógica de la muerte. Así, será una fe viva. (articulosdog@gmail.com)